Nepal: alguno no merece ser repatriado

Programas como Madrileños por el mundo, Callejeros Viajeros, Españoles por el Mundo, así como otros gentilicios siempre por el mundo ya nos habían permitido descubrir que, además de gente preparada, se ha ido de España mucho imbécil. Y son precisamente los que más vergüenza ajena causan los que más ganas tienen de salir en la tele y hablar para los medios de comunicación.

Con el desgraciado terremoto de Nepal hemos tenido una nueva oportunidad para comprobar lo imbécil que puede llegar a ser el ser humano, en este caso el autóctono. Son tres los ejemplos que este día nos han mostrado las teles y los periódicos.

terremoto-nepal

Imagen de la agencia Xinhua.

El primer caso se pudo ver en el primer vuelo fletado por el Gobierno para sacar a españoles de Nepal, que fue recibido en Nueva Delhi por la enviada especial de El Mundo a la India. En él viajaba un extremeño con un relato pavoroso: “Vi cabezas, brazos y ríos de sangre… encontré de todo durante los 45 minutos que tardé en llegar al aeropuerto, desde que mi coche saltó por los aires por efecto del terremoto”.

El problema llega cuando nuestro compatriota explica lo dura que ha sido la experiencia psicológicamente. ¿Por todo el sufrimiento que ha visto? No, porque le cobraban a 10 dólares las botellas de agua durante las 50 horas que tuvieron que permanecer en el aeropuerto. “Nos han tratado como a perros. El Gobierno de Nepal es la peor escoria del mundo”, asegura. Al pobre turista, que se va a uno de los países más pobres del mundo, le preocupa que el agua se la cobraban cara, mientras los muertos, los heridos y los desaparecidos se contaban por miles. Su recomendación: no viajar a Nepal.

A otro intelectual lo entrevistaron en un telediario. Era un español que estaba de vacaciones, y ya que había pagado por el viaje decidió quedarse allí para aprovecharlo, renunciado a ser repatriado. ¿Problema? Al hombre le parecía mal que todas las tiendas… estuvieran cerradas. Que para qué se quedaba, si estaba todo cerrado. El hombre no comprendía que, tras sufrir semejante catástrofe, la gente no regresase a sus negocios para complacerle a él.

El último caso, y similar al amigo extremeño, era otro español que protestaba porque llevaban dos días encerrados en un hotel junto al aeropuerto, sin poder salir del país. Un país destruido, por cierto, que bastante tiene con tratar de distribuir la ayuda internacional que está llegando.

Me ofende que el Gobierno se gaste el dinero de todos para salvar a esta gente sin ética, sin respeto, sin una educación mínima.

Por suerte, en este caso no son mayoría. Un español y una amiga han renunciado a volver para quedarse a ayudar en todo lo que puedan en Nepal. Y gran parte de los que vuelven inciden en lo importante que es ayuda ahora, y no en lo cara que es el agua.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s